Photo (Left) Dolf Jordaan, Deputy Director of E-Learning and Media Development (Central) Detken Scheepers, Head of E-Learning and (Right) Adriana Botha, Head Education Consultant, Faculty of Engineering, Built Environment and Information Technology at University of Pretoria

Universidad de Pretoria: la tecnología educativa abre las puertas al cambio organizacional

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Este artículo fue publicado originalmente el 10/24/2018 en E-Learn Magazine. Lea la versión en inglés aquí

La Universidad de Pretoria, fundada hace 110 años, comenzó a ofrecer educación en línea en el año 1997 y desde entonces ha usado las nuevas tecnologías como un catalizador para el cambio. Esta institución, que es una de las más grandes del país, posee los niveles más altos en resultados de investigación en Sudáfrica y ofrece más de 1.800 programas académicos en inglés a 53.000 estudiantes.

La Universidad de Pretoria (UP), cuenta con sietes campus, nueve facultades, una escuela de negocios y un hospital universitario. Además, se encuentra a la vanguardia de la educación superior en Sudáfrica y trabaja conjuntamente con socios de clase mundial para asegurar la excelencia permanente en la enseñanza y el aprendizaje. El aprendizaje híbrido centrado en la investigación, la evaluación y acreditación, y la analítica del aprendizaje son sólo algunas áreas en las que se ha enfocado la UP durante los últimos años en aras de promover niveles más altos de éxito en los estudiantes.

“La implementación de nuestro sistema de gestión de aprendizaje (LMS) en 1998 sentó las bases para el actual nivel de madurez en el uso de tecnología educativa que exhibe la universidad. El año 2018 marca la celebración de dos décadas de asociación con Blackboard”, afirma Dolf Joordan, deputy director of E-Learning and Media Development de la Universidad de Pretoria.

El personal académico de la UP cuenta con el respaldo del Departamento de Innovación para la Educación, una unidad de apoyo académico centralizado que brinda una cantidad de servicios para ayudar a los profesores e instructores con la implementación de la tecnología educativa, entre otros. “La visión de este departamento, en consonancia con la visión y la misión de la Universidad de Pretoria de alcanzar la excelencia en la enseñanza de sus estudiantes, es crear sinergias orientadas en desarrollar ambientes de innovación educativa que fomenten el compromiso y el éxito de los estudiantes”, explica Jordaan.

Todas las facultades de la universidad tienen un asesor educativo (AE) dedicado a promover las mejores prácticas en materia de enseñanza, aprendizaje y evaluación. Adriana Botha, head education consultant de la Facultad de Ingeniería, Ambiente Construido y Tecnología de la Información de la universidad, afirma que “la meta de los AE es identificar, evaluar y difundir los nuevos desarrollos y las buenas prácticas que permiten mejorar la experiencia de aprendizaje estudiantil”.

Fomentando el uso del LMS

La universidad ha hecho inversiones en capacitación para aumentar y facilitar el uso de los ambientes digitales de aprendizaje. De acuerdo con Jordaan, a una década de su adopción, la investigación en el uso de clickUP – su marca registrada para Blackboard Learn – mostró que la mayoría de los módulos sólo usaban las funciones básicas de Blackboard Learn, mientras que un número reducido de módulos aprovechaba al máximo el potencial del sistema. “Otros resultados indicaron que nuestra estrategia inicial de capacitación se enfocaba en la tecnología y en el uso de las herramientas, sin prestar demasiada atención a la pedagogía. Esto sin duda pudo haber dificultado la implementación del sistema a su máxima capacidad”, afirma Jordaan.

Y es justamente en ese momento que el grupo de educación en línea del Departamento de Innovación para la Educación decidió cambiar radicalmente su estrategia de capacitación con el objetivo de transformar la enseñanza y el aprendizaje al promover un uso del ambiente digital de aprendizaje más enfocado a la pedagogía. Este cambio se produjo en 2011, de forma simultánea a la implementación de Blackboard Learn 9.1.

“Nuestra estrategia de desarrollo del personal está totalmente diseñada para usar TheoryU, un método de gestión de cambio creado por el investigador Otto Scharmer1 para apoyar a los académicos en su experiencia personal de cambio. Este método les permite reflexionar sobre el uso educativo adecuado de la tecnología y su propio ejercicio profesional, a la vez que aprenden a usar el nuevo sistema”, explica Detken Scheepers, head of E-learning de la Universidad de Pretoria.

Para lograr los objetivos, se organizaron cinco talleres de media jornada. La asistencia a la primera sesión era un requisito para continuar con los otros cuatro. “El primer taller presenta el concepto de aprendizaje mixto/híbrido para familiarizar a los participantes con la idea de mezclar cuidadosamente los ambientes de clases presenciales y en línea, de la mano de una sólida pedagogía”, agrega Scheepers.

Luego, los profesores deciden cuál de los cuatro talleres restantes se adapta mejor a sus necesidades. Algunos de los temas de los talleres son aprendizaje activo, evaluación, aprendizaje colaborativo, medición de compromiso y éxito del estudiante. “Sólo después de que los participantes discuten los aspectos educativos, les proporcionamos la información sobre las funcionalidades del ambiente digital de aprendizaje que pueden satisfacer las necesidades académicas de los estudiantes; esto permite dar un vuelco a su pensamiento para evaluar, primero, las necesidades educativas y luego la tecnología que debe emplearse”, explica Scheepers.

Desde el año 2011, cuando se implementó la nueva estrategia de capacitación, el uso del LMS se ha incrementado de 68% a 94,1% entre los profesores.

Según Scheepers, la estrategia de aprendizaje híbrido de la universidad fue puesta a prueba durante el segundo semestre de 2006, cuando irrupciones violentas en el campus obligaron a la institución a buscar alternativas para las clases presenciales, esto ocurrió a partir del mes de octubre para poder culminar el año académico. “Esto fue posible en ese momento debido a que el 83,7% de las materias de pregrado ya tenían un curso Blackboard en funcionamiento”, afirma Scheepers.

Ese uso del aprendizaje mixto para culminar el año académico se convirtió en una historia de éxito institucional que le permitió al 83,18% de los estudiantes completar sus materias y al 89,74% presentar sus exámenes satisfactoriamente en 2016. La experiencia fue positiva para la mayoría de los estudiantes y profesores, lo cual produjo un incremento del uso de las herramientas digitales al año siguiente.

Evaluación y acreditación

En Sudáfrica, el Consejo de Educación Superior es un ente legal independiente que funge como Consejo de Calidad de la Educación Superior, conforme a la Ley Nacional Marco de Calificaciones. El equipo permanente del Comité de Calidad de la Educación Superior es el encargado de asegurar y promover la calidad en la educación superior.

De acuerdo con Dolf Jordaan y Adriana Botha, la unidad de calidad del Departamento de Planificación Institucional gestiona la evaluación externa y la acreditación de entes profesionales, tanto nacionales como internacionales, en la universidad.  Ambos procesos involucran formación de paneles, reportes de autoevaluación, visitas a las sedes e informes formales. Normalmente, las facultades, departamentos o programas son responsables de elaborar planes de mejora e informes de progreso destinados al proceso de evaluación externa.

En la actualidad, la institución trabaja en un proceso de revisión y reflexión interna que es más útil y significativo para sus facultades y programas. Este proceso de revisión permitirá a los departamentos obtener datos necesarios para entablar un diálogo crítico sobre el desempeño de los estudiantes y la mejora continua de los programas cuyas conclusiones puedan traducirse en intervención planificada y acciones responsables, explica Botha. “Con el paso de los años, muchos departamentos han venido implementando sus propias iniciativas para gestionar y reportar la revisión y evaluación del programa”, agrega.

Si bien ya están a disposición la herramienta Blackboard Learn Goals para facilitar este proceso crítico, esto aún no ha sido totalmente institucionalizado, sin embargo, la comunidad percibe su potencial. Recientemente la universidad aprobó el Plan de Mejora de Escuela de Tecnologías de la Información (TI), el cual se erigirá como proyecto piloto para la evaluación de programas en la UP. “Además de las diversas estrategias y actividades que debían desplegarse en 2018/2019, existe un plan específico de implementación institucional para la preparación ante visitas de acreditación de todos los programas de los departamentos de Informática y Ciencias de la Información y la Computación”, afirma Botha.

El proyecto piloto, desarrollado en colaboración con el Departamento de Innovación para la Educación, ayudará a la UP a decidir sobre la futura implementación y el despliegue de Goals en toda la universidad como parte de una evaluación institucional y solución de acreditación.

La Escuela de TI se comprometió a llevar a cabo un proceso de revisión anual y a implementar el área Blackboard Learn Goals. Botha afirma que el primer paso consiste en usar la herramienta Goals para reportar la evaluación del aprendizaje mediante el uso de los datos de evaluación acumulativa obtenidos por las opciones de reporte disponibles en la herramienta Goals. “Esta es la primera vez que la Escuela de TI, como un enfoque unificado, revisará los programas con tanto rigor. Creemos que la implementación de una revisión anual de programas en la escuela, a través del uso de la herramienta Blackboard Learn Goals, tendrá un impacto positivo en nuestra oferta educativa”, asevera Botha.

Taller de evaluación

Blackboard organizó recientemente un taller de tres días en la universidad con el fin de ayudar a la institución en su estrategia de implementación de alto nivel. “El alcance general de esta intervención de alto nivel pretendía ayudar a la Escuela de TI a implementar una estrategia efectiva para el uso de la herramienta Blackboard Learn Goals en la evaluación de programas, la acreditación del Ente de Acreditación para Ingeniería y Tecnología (ABET, por sus siglas en inglés) y la exploración de los informes actuales de los cursos en Blackboard Learn, así como en el sistema de analítica de nuestra institución”, afirma Botha.

Según Botha, uno de los resultados claves que perseguía el taller era ayudar a la Escuela de TI a edificar una estructura Goals efectiva para el informe eficiente y adecuado de evaluación, todo de forma coherente con los National Quality Framework Standards, los procesos de revisión interna de programa y los acreditadores. En su opinión, el taller ayudó a los profesores a reflexionar sobre sus prácticas de enseñanza, aprendizaje y evaluación, y les suministró el conocimiento y las estrategias de implementación para mejorar sus prácticas actuales con base en datos de calidad obtenidos por Blackboard Learn.

“Estos datos analizados anunciarán las acciones por tomar para mejorar la oferta educativa a los alumnos, lo cual, consideramos, se traducirá más adelante en un mejor aprendizaje y éxito del estudiante”, explica Botha.

Para Botha, la universidad cuenta con la tecnología, pero carece del marco institucional necesario para su puesta en marcha. “Hemos aprendido que, para poder facilitar la evaluación de programas con ayuda de tecnología, debemos aceptar que 80% de ese proceso implica decisiones, procesos y estructuras académicas y sólo 20% tiene que ver con la tecnología en sí. Es por ello que Blackboard nos brindó asesoría en ese sentido”, afirma.

“Desde el punto de vista de las evaluaciones de los programas, si queremos retorno sobre la inversión en nuestro LMS, primero debemos garantizar que existan las políticas y lineamientos institucionales para ello y, segundo, que funcionen las estructuras necesarias y que estén disponibles los recursos para apoyar al personal académico. Además, es importante que los profesores hagan un uso pedagógicamente estricto del LMS para compartir los datos necesarios dentro del sistema”, opina Botha.

Resultados y retos para el futuro

Aunque es muy pronto para que la universidad dé una retroalimentación sobre su experiencia en la adopción de la solución — el programa piloto Escuela de TI tiene un plazo de dos años —, Botha considera que se pueden aprender lecciones valiosas si se espera llevar próximamente la iniciativa a otras facultades o, en última instancia, a toda la institución.

En su investigación dedicada a observar la forma en que la universidad puede incluir la herramienta Blackboard Learn Goals de manera más amplia en su enfoque híbrido a la enseñanza y el aprendizaje, la UP entendió que, si quiere que todo el personal académico use de forma eficiente todo el potencial del LMS, la herramienta Goals puede ayudar a que la institución asocie todos los resultados de aprendizaje con las actividades de curso, incluyendo la evaluación formativa y acumulativa.

“De esa forma, es posible supervisar el desempeño de los estudiantes y dar seguimiento a los resultados de aprendizaje a medida que progresan en sus calificaciones. Por último, es posible darse cuenta cuáles resultados de aprendizaje y qué puntos de su carrera académica son satisfactorios, así como de aquellas áreas que representan retos académicos para los estudiantes. Esto se traducirá en una mayor coherencia constructiva de la experiencia de aprendizaje híbrido de los estudiantes”, afirma Botha.

En conclusión, la universidad percibe Goals y sus funciones de reporte no como una simple herramienta de cumplimiento, sino como un respaldo para que los profesores supervisen y den seguimiento al aprendizaje y al éxito de los estudiantes, para así comparar los resultados con los esperados. Además, les permite identificar tempranamente a aquellos estudiantes con dificultades para apoyarlos con base en datos claros y de calidad.

“Creemos firmemente que la herramienta Goals es una de las piedras angulares para apoyar el diseño de aprendizaje efectivo”, afirma Jordaan. “El diseño de aprendizaje afecta el compromiso del estudiante, que a su vez tiene un impacto en el valor de los datos obtenidos por el LMS para apoyar el éxito de los mismos”.

Notes:

Universidad de Pretoria

  • 000 estudiantes
  • 7 campus
  • 9 facultades y 1 escuela de negocios
  • 140 departamentos y 85 centros, institutos y agencias
  • 800 programas académicos

 Iniciativa FLY@UP

FLY@UP es una de las iniciativas implementadas por la UP para apoyar el objetivo estratégico de alcanzar el éxito del estudiante. “FLY es el acrónimo de Finish Line is Yours (La meta es tuya). Esta iniciativa apunta a concientizar a los estudiantes sobre la importancia de obtener sus títulos en el menor tiempo posible”, explica Jordaan. La orientación estudiantil que se da al inicio del año académico presenta por primera vez la iniciativa FLY, seguida de un módulo en línea disponible para todos los estudiantes de primer año a través de Blackboard clickUP. En 2017 se lanzó otra iniciativa FLY: un curso de preparación universitaria gratis en línea al que se puede acceder a través de Blackboard Open Education. Por ahora, sólo estudiantes previamente admitidos pueden completar el módulo antes del inicio del año académico.

Objetivos estratégicos 2017–2021

  1. Mejorar el acceso a la educación y el aprendizaje estudiantil con éxito.
  2. Fortalecer la investigación universitaria y el perfil internacional.
  3. Promover y apoyar una comunidad universitaria transformada, inclusiva y equitativa.
  4. Optimizar la sostenibilidad institucional y financiera.
  5. Fortalecer la capacidad de respuesta social de la universidad y su impacto en la sociedad.

Datos estudiantiles de 2017

  • 81,6% de tasa de éxito
  • 34,4% de estudiantes de postgrado
  • 56,5% de mujeres
  • 51,2% de africanos negros

Mejores prácticas de evaluación y acreditación de la Universidad de Pretoria:

  • Asegurar un claro entendimiento mutuo de los objetivos y metas de y para la evaluación de programas. La gobernanza y las estructuras de flujo de trabajo para la evaluación deben revisarse y, de no existir, implementarse.
  • Crear una cultura de diálogo curricular entre los académicos y reflexionar de forma colaborativa con otros programas sobre la enseñanza, el aprendizaje y las prácticas de evaluación, así como sobre los retos y oportunidades para la evaluación de programas.
  • Alcanzar un claro entendimiento entre evaluación y calificación, y las herramientas que se usan para medirlos. Investigar el papel actual del ambiente digital de aprendizaje e invertir tiempo en explorar la forma en que pueden usarse sus herramientas LMS.
  • Aplicar una coherencia adecuada y constructiva en el diseño de curso para asegurar que sus esfuerzos en el LMS reflejen cómo su enseñanza y evaluación contribuyen con sus resultados.

 Sources:

1 Scharmer, C.O. (2009). Theory U: Leading from the Future as It Emerges. San Francisco: Berrett-Koehler Publishers, Inc.