Photo Richard J. Reece, Professor Associate Vice-President for Teaching, Learning and Students at the University of Manchester

Los exámenes digitales proporcionan resultados rápidos y efectivos en el proceso de calificación

SHARE THIS POST

Este artículo fue publicado originalmente el 04/10/2018 en E-Learn Magazine. Lea la versión en inglés aquí

El profesor Richard J. Reece, de la Universidad de Mánchester, en el Reino Unido, comparte con nosotros el éxito que ha tenido la institución con los exámenes digitales, los cuales ofrecen a los estudiantes experiencias reales y permiten a los docentes proporcionar respuestas bien concebidas, entre otras ventajas.

Con más de 40.000 estudiantes y considerada como una de las mejores 50 universidades del mundo, la Universidad de Mánchester se erige como la primera universidad cívica de Inglaterra. La actual Universidad de Manchester se conformó oficialmente en el año 2004, mediante la fusión de dos instituciones: la Victoria University of Manchester con la University of Manchester Institute of Science and Technology (UMIST).

Gracias a su constante visión hacia futuro, hace más de una década, la universidad desarrolló su ambiente de aprendizaje virtual (VLE) y comenzó a ofrecer exámenes digitales a los estudiantes. Desde entonces, ésta ha demostrado ser la mejor opción, ya que hacer exámenes digitales significa ofrecer a los estudiantes una mejor experiencia de prueba de sus habilidades. También permite que los docentes los califiquen de manera más oportuna.

El profesor Richard J. Reece, Associate Vice-president for Teaching, Learning and Students de la Universidad de Manchester, habló con Blackboard, para compartir su opinión acerca de los exámenes digitales, la accesibilidad y el éxito del estudiante.

  • Profesor Reece, ¿podría usted hablarnos un poco sobre el trabajo que ha estado haciendo en la Universidad de Mánchester?

Intentamos poner la tecnología a disposición de todos con el fin de garantizar que los estudiantes sientan que la experiencia que obtienen es la más personalizada posible. Como una gran organización, tenemos estudiantes que provienen de diversos países, por tal razón, nuestro enfoque es ofrecer apoyo a los estudiantes con una cultura digital de nivel básico, con mecanismos que les permitan mantenerse al día con la tecnología que ofrecemos. Para las prácticas específicas de aprendizaje, -como se esperaría de cualquier institución de educación superior-, contamos con un ambiente virtual de aprendizaje (VLE) y en nuestro caso, utilizamos las herramientas de Blackboard. Nos esforzamos para que todos los módulos dentro de nuestros cursos cuenten con dicha tecnología, en los niveles apropiados, dependiendo del tema en particular que se vaya a enseñar. Para nosotros, es cuestión de garantizar a los estudiantes la oportunidad de interactuar con profesores y personal académico, desde el primer día del curso.

  • ¿Cómo cree usted que con una sólida estrategia de accesibilidad se aumenta el compromiso del aprendiz en el ambiente educativo?

En la universidad tenemos tres objetivos principales: hacer investigaciones de primer nivel, garantizar la excelencia en el proceso de enseñanza y aprendizaje (Teaching &Learning en inglés), y actuar con responsabilidad social como organización. Como parte de este último objetivo, tratamos de ser lo más incluyente que podemos con los estudiantes. La parte de accesibilidad es muy importante para el tipo de cosas que hacemos como institución, procurando garantizar que el material de T&L se suministre a los estudiantes de la forma más accesible que se pueda. Esto no sólo beneficia a los estudiantes con dificultades específicas de aprendizaje, sino a la comunidad estudiantil en general. Tenemos un conjunto de criterios que deben cumplirse para la producción de todo el material de T&L – ya sea en papel, electrónico, en audio o vídeo –para garantizar que tengan un alcance tan amplio como sea posible, entre la población estudiantil. Además, creo que hemos visto un aumento significativo en el acceso a ese material por parte de todos los estudiantes. Por ejemplo, como muchas instituciones –y probablemente estemos a la vanguardia en ese aspecto– grabamos casi la totalidad de nuestros eventos de T&L. Hemos hecho esto por cinco años aproximadamente, y cumpliendo con este ejercicio académico, grabaremos el 90% de los eventos de T&L que tengan lugar en toda la institución. Tratamos de que esas grabaciones estén disponibles para un amplio grupo de estudiantes, en la medida de las posibilidades ya que nuestro sistema de video en conferencias ha ayudado a aumentar la participación de los estudiantes.

  • Usted también ha tenido éxito con los exámenes digitales ¿Podría compartir con nosotros un poco más acerca de esta experiencia?

Hemos hecho eso durante una década. Algunos miembros de nuestro personal docente comenzaron a producir exámenes en formato digital y se dieron cuenta de las ventajas que ofrecía trabajar de esta manera tanto para ellos, como para los estudiantes. Ése es uno de los principales factores en los que trabajamos: como institución, cada vez más ofrecemos evaluaciones en formato digital. Ciertamente, ahora los estudiantes escriben mucho menos de lo que lo hacían en el pasado. De esta manera, cuando les preguntamos a los estudiantes acerca de ello, dicen que en realidad el único momento en el que escriben algo en estos días es durante los exámenes. Esto no está bien, teniendo en cuenta que, en su vida laboral, después de la universidad, seguramente utilizarán material electrónico. Hace cuatro o cinco años, empezamos a tomar esto más en serio como institución y a implementar todos los requisitos necesarios para establecer el método de exámenes en formato digital en el campus. Muchos exámenes simplemente eran una réplica de las versiones escritas, pero otros empezaron a usar el poder y la capacidad del formato digital para hacer de ellos una experiencia mucho más rica, a través de los cuales los estudiantes pudieran dar una prueba real de sus habilidades y conocimientos. En cuanto a la forma en la que utilizamos los exámenes digitales, tenemos entre 4.000 y 5.000 estudiantes presentando exámenes, cada semestre. Es una actividad relativamente grande, aunque no tan grande como nuestro sistema de exámenes en papel, pero mantiene un rápido ritmo de crecimiento. La universidad ha fijado objetivos para aumentar el número de pruebas en línea, porque vemos valor en ello, tanto para el personal docente como para los estudiantes ya que estos últimos, presentan los exámenes en un formato con el cual están mucho más familiarizados, y además les damos una impresión mucho mejor de los tipos de evaluaciones que van a tener que realizar en sus vidas profesionales.

  • ¿Podría usted ahondar un poco más en las ventajas del uso de los exámenes digitales para el personal docente?

Los ensayos que hemos realizado aquí sugieren que el personal no sólo pasa mucho menos tiempo corrigiendo pruebas, sino que también pueden dar una respuesta mucho mejor, cuando el examen es en formato digital. Este tipo de exámenes gastan tan solo el 25 % del tiempo que es necesario para calificar una versión en papel. Este tiempo se puede invertir en una mejor retroalimentación a los estudiantes, proporcionándoles una idea más amplia de las fortalezas y las debilidades potenciales de las respuestas que dieron a una pregunta en particular. En la actualidad, sólo determinados cursos decidieron implementar esta forma de evaluación, por consiguiente, no todas las evaluaciones se hacen en este formato todavía. No obstante, estamos trabajando en ello para el futuro.

  • ¿En qué forma diría usted que los exámenes digitales repercuten en los estudiantes?

Gran parte de los exámenes que realizamos en nuestra institución son exámenes sumatorios (exámenes al final de un curso) y generamos una nota (calificación) que luego se ingresa a la calificación general con respecto a la asignatura que toma el estudiante. En términos generales estaríamos de acuerdo en que esos tres temas son importantes para alcanzar el compromiso del aprendiz. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las clases varían entre las actividades que son presenciales y las que tienen lugar en un ambiente en línea. Desde mi propia experiencia, considero que utilizamos una combinación de ambas –la mayoría son presenciales con un promedio de 40.000 estudiantes.

La Universidad de Mánchester tiene un número significativo de estudiantes de educación a distancia y crearles un sentido de compromiso a ellos es un proceso diferente al de los estudiantes que acuden regularmente al campus. Para los estudiantes que residen en él, se puede crear ese sentido de pertenencia, a través de interacciones con nuestras instalaciones e infraestructura y con nuestros docentes y otros estudiantes. Probablemente, es más difícil crear ese sentido de pertenencia en un ambiente en línea (y requiere un conjunto de habilidades de parte de los profesores, diferente de las que pueden hacer muy bien en forma presencial).  Sin embargo, dado que ofrecemos más material en línea a nuestros estudiantes que residen en el campus, los límites entre ‘presenciales’ y ‘a distancia’ se desdibujan cada vez más. Por lo tanto, para mí, es la creación de esa combinación de actividades que se hacen en un ambiente presencial conjuntamente con la combinación del ambiente en línea. Se debe tener como objetivo mantener a los estudiantes comprometidos durante todo ese curso, utilizando actividades de trabajo cortas dentro del ambiente en línea, y luego se aumentan en el ambiente presencial, a fin de ampliarlos en contextos interesantes.

  • ¿Existe una política clara sobre cuáles cursos pueden utilizar exámenes digitales y cuáles no? ¿Cómo lo define usted?

No existe ninguna política al respecto. Esencialmente, el objetivo que tenemos es incrementar nuestra oferta de exámenes en línea. No tenemos ninguna preferencia a nivel institucional con respecto a cuáles serían exactamente, más bien, es una decisión académica. Si se puede abrir un caso académico definiendo el por qué un determinado examen no se debe hacer en formato digital, por ejemplo, entonces estaríamos encantados de tomarlo en consideración. Tenemos libertad académica para hacerlo y queremos garantizar que nuestro personal docente pueda elegir cuál podría ser la forma de evaluación más apropiada.

  • ¿Mide usted la satisfacción del estudiante con respecto a los exámenes digitales? ¿Cuál es su opinión general?

Muy positiva, por lo general. No tenemos un análisis exhaustivo con respecto a los exámenes digitales, ya que los mismos se extienden por toda la institución. Además, algunos cursos tendrán exámenes digitales y otros no. Cuando buscamos la opinión del estudiante, lo cual hacemos de manera regular, surgen diversos temas. Muchos de los estudiantes se involucran más con los exámenes digitales que con la versión en papel. Tenemos un montón de comentarios de elogio sobre lo fácil que resultó para los estudiantes y cuán sencilla encontraron la interacción con el examen en sí. Sin embargo, no todo es un lecho de rosas. También tenemos estudiantes que dicen que creen que sus habilidades de mecanografía se pueden deteriorar de alguna manera, cuando están bajo la presión del examen y, a menudo, requieren de tiempo adicional durante un examen en línea que tal vez no necesiten durante una prueba en papel. Una vez más, tratamos de implementar eso en nuestro sistema, por lo tanto, y en particular para los estudiantes de primer año, hacemos una conversión de papel a en línea y les ofrecemos un poco más de tiempo para realizar el examen, asegurándonos de que no haya problemas específicos con estudiantes que se enreden con la tecnología y no se concentren en sus respuestas.

Usted afirmó que con los exámenes digitales se ahorra tiempo. ¿Se ahorra también dinero u otros recursos?

En un sentido amplio, el tiempo es dinero, ¿verdad? Una de las grandes cosas del ahorro de tiempo es la reducción del esfuerzo administrativo necesario para manejar el proceso de exámenes. Podría sonar trivial y casi irrelevante, pero ciertamente se requiere mucho tiempo durante el proceso de calificación, para poner todas las cosas en orden. Volviendo a mi propio curso, soy biólogo y hago exámenes de biología en línea –y a menudo tengo 200 estudiantes en ese curso. Los estudiantes escriben ensayos y contestan preguntas de respuestas cortas. En las preguntas de respuestas cortas, la precisión de la corrección ha mejorado enormemente en el formato en línea. Y hay un tiempo significativo de ahorro para mí como calificador y para el personal administrativo, ya que en cuanto termino la corrección, las calificaciones se transfieren al VLE y posteriormente pasan directamente a nuestro sistema de registro de estudiantes. Por consiguiente, es un proceso muy sencillo.

La Universidad de Mánchester ha estado utilizando Blackboard durante más de 10 años. ¿Cuáles diría usted que fueron entonces los objetivos iniciales de la institución con el uso de productos de Blackboard? ¿Cómo diría usted que dichos productos han ayudado a la Universidad de Mánchester para lograr esos objetivos?  

Probablemente es necesario decir que la Universidad de Mánchester llegó relativamente tarde a la fiesta con respecto a VLE. Eso fue al principio, pero cuando se adoptó Blackboard por primera vez, se trató en gran medida de conseguir que todos los cursos tuvieran una especificación mínima en el ambiente digital. Recientemente, lo que hemos estado tratando de hacer es utilizar un conjunto mucho más rico de herramientas con nuestros estudiantes, para desarrollar módulos de e-learning basados en escenarios y conjuntos de problemas que puedan llegar a los estudiantes, aparte del ambiente presencial. Los ambientes presenciales son muy importantes para nosotros, dado que la mayoría de nuestros estudiantes residen en el campus. Sin embargo, nos dimos cuenta de que tener ese antecedente adicional, -ese conjunto mucho más rico de información disponible para ellos, de modo que puedan resolver problemas y encontrar soluciones en su momento- es igualmente importante para promover verdaderamente el compromiso del aprendiz.

En general, ¿A dónde cree usted que se dirigen las instituciones educativas y cuáles son los planes específicos de la Universidad de Mánchester para el futuro, en este sentido?

El mundo digital y la educación superior atraviesan momentos muy emocionantes. Desde el año 2012, cuando se empezaron a dictar numerosos cursos abiertos en línea (MOOC), las instituciones reflexionan sobre cómo el ambiente digital cambia la mentalidad de los estudiantes y qué debemos pensar acerca de nuestra propuesta educativa. Atrás quedaron los días en que había escasez de información. Debemos ser capaces de moldear esa información de una manera conveniente para los estudiantes. En estos tiempos, cualquier persona puede tener información a su alcance, desde cualquier dispositivo. De este modo, la función de las instituciones cambia, al igual que cambia la función de la educación. En la actualidad, hay disponible mucha más información para descargar, lo cual afecta los tipos de preguntas que se puede hacer cuando se tiene toda esa información. Queremos asegurarnos de que Mánchester esté a la vanguardia de lo que sucede en el espacio digital. Lo que acontece en ese espacio puede ser diferente para diversas instituciones, de manera que debemos asegurarnos de que lo que hacemos sea apropiado para la universidad. Insisto, el pilar fundamental que sustenta esta labor es la garantía de que nuestros estudiantes tengan una cultura digital, para que no sólo aprendan con nuestros cursos aquí, sino para que después vayan a sus lugares de trabajo y realmente actúen como excelentes empleados, emprendedores y en todo lo demás que hagan en el mundo digital. De la misma forma que nuestros estudiantes necesitan tener cultura digital, para nuestro personal también es importante. En tal sentido, considero que una de las cosas en las que nos esforzamos es en tratar de lograr una cultura digital equivalente entre los estudiantes y los docentes. Claro está, por cultura digital no sólo se entiende el uso de elementos de tecnología. Se trata realmente de cómo podemos utilizar esos elementos en un ambiente educativo completo, con el fin de obtener el máximo beneficio posible.

Notes:

El Profesor Reece participa en la docencia en los niveles de pregrado y posgrado a través de una serie de conferencias, tutoriales y supervisión directa del estudiante. Dentro de los programas de licenciatura de ciencias es el coordinador del módulo del curso BIOL21152 ‘Omic Technologies and Resources. Este módulo se basa en tecnologías fundamentales que sustentan el trabajo en su laboratorio y explica cómo se pueden aplicar en una variedad de sistemas experimentales. De igual forma, en la actualidad, es tutor del último año de genética y biotecnología y también está muy decidido a mejorar el conocimiento público de la ciencia. Regularmente, imparte charlas en el Reino Unido y en el mundo entero a los estudiantes de ciencias en edad escolar y además participa en numerosos eventos de ciencia pública del tipo de Cafés Científicos.

 

Photos by: AFP – Anthony Devlin