Photo David Miller, Coordinator of Media Production & Criticism in the Department of Communication at George Mason University

George Mason University: Descubra los beneficios de dictar una clase en línea

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Este artículo fue publicado originalmente el 09/05/2018 en E-Learn Magazine. Lea la versión en inglés aquí

Escribir una crítica de arte o una reseña de un programa de TV exige un conocimiento específico. En el curso de Crítica de medios de George Mason University, los estudiantes aprenden las técnicas requeridas para producir críticas de calidad por medio de clases virtuales asincrónicas, especialmente diseñadas para hacer mayor énfasis en el aprendizaje flexible y experiencial. Con 40 estudiantes por semestre, el curso es todo un éxito, gracias no sólo al gran número de inscritos, sino también a la creciente satisfacción que sienten los estudiantes al usar los métodos de aprendizaje ofrecidos por el coordinador del curso, David J. Miller. Esta iniciativa, lo hizo merecedor de uno de los premios Blackboard Catalyst Award for Teaching and Learning 2018.

 El curso de Crítica de medios de la George Mason University (GMU) – es una materia obligatoria para obtener el título de Comunicación Social de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de esa institución y solía dictarse en un ambiente presencial y tradicional. Sin embargo, el panorama comenzó a cambiar hace unos cinco años, luego de que el profesor David J. Miller, coordinador de la cátedra de Producción y Crítica de Medios del Departamento de Comunicación Social de la GMU decidiera impartir el curso durante el verano.

“La inscripción en este curso durante el verano nos daba muchos problemas”, recuerda Miller. De hecho, el curso sólo se ofrecía cada dos veranos debido a la baja tasa de inscripción: de las 40plazas disponibles, sólo se llenaban 15 durante el verano.

Afortunadamente todo cambió desde que el profesor Miller comenzó a ofrecer el curso a través de la modalidad virtual asincrónica. Gracias a este cambio, el profesor hizo del curso de Crítica de medios todo un éxito.

La iniciativa comenzó luego de que la universidad ofreciera incentivos a los profesores para desarrollar más cursos en línea: “Yo solicité un financiamiento para rediseñar el curso. Luego me asignaron una diseñadora instruccional experta en Blackboard y pasamos unos nueve meses construyendo el curso presencial para convertirlo en un curso completamente adaptado al sistema de enseñanza asincrónico”, afirma Miller.

Así, el nuevo curso de Crítica de medios en línea tuvo un éxito instantáneo: 40 estudiantes se inscribieron inmediatamente en el curso de Miller y, hasta la fecha, el curso es impartido tanto en verano como en los semestres regulares con máximos niveles de asistencia.

“La ventaja más evidente del aprendizaje en línea asincrónico es la oportunidad que ofrece a los estudiantes de trabajar y aprender donde quieran. Un curso tan completo y organizado como el de Crítica de medios me permite revisar el contenido a mi propio ritmo y eso, creo yo, es la mayor ventaja del aprendizaje a distancia”, asevera Adam Gambrel, ex estudiante del curso en la George Mason University.

Laura Tarantino, otra ex estudiante del curso y Auxiliar Docente de la George Mason University, concuerda: “En un ambiente en línea, los estudiantes tienen tiempo de pensar e intercambiar sus ideas en los foros de discusión en línea. De esa forma, tienes más alternativas para aprender, ya que los estudiantes intercambian enlaces a los que pueden acceder inmediatamente, el profesor verifica frecuentemente las preguntas y es posible revisar y evaluar material complejo a un ritmo cómodo para el lector”, afirma Tarantino.

Aprendizaje efectivo: Beneficios de las clases en línea

El alto nivel de asistencia al curso de Crítica de medios no fue el único beneficio de cambiar las clases presenciales a la modalidad online. Desde las primeras etapas del diseño del curso, Miller se trazó como objetivo primordial ofrecer a los estudiantes una experiencia de aprendizaje verdaderamente efectiva.

Para conseguirlo, el diseño del curso se basó en dos principios claves del enfoque centrado en el estudiante: aprendizaje flexible y experiencial. La meta final de esta iniciativa era ayudar a los estudiantes en línea a evaluar críticas reales de una amplia variedad de producciones de medios de comunicación, incluyendo programas de televisión, periódicos, artículos, películas, fotografías y avisos publicitarios a través de estos dos enfoques.

“Dado que se trata de un curso de Crítica de medios, me parecía fundamental entrar en contacto directo con el arte, la música y las películas. Los estudiantes deben vivir una experiencia reflexiva, seguida de una conceptualización abstracta y, finalmente, la etapa de experimentación, en la que aplican todo lo que han aprendido”, explica Miller.

Aunque los estudiantes ya tenían esas experiencias de forma intuitiva en las clases presenciales, el curso en línea ofrecía una ventaja: cristalizaba y formalizaba el proceso mismo con la ayuda de la diseñadora instruccional, quien trabajó con Miller en la concepción del curso en línea. “La experiencia asincrónica me dio un enfoque más formal y estructurado. Quizás, cuando lo haces inconscientemente durante la clase presencial, no le dedicas mucho tiempo a pensar en eso”, señala Miller.

Compromiso estudiantil mediante el aprendizaje flexible

El aprendizaje flexible es el elemento que más enorgullece a Miller sobre esta iniciativa. “Tradicionalmente, los profesores sobrecargan a los alumnos con lecturas y entregas de informes para fechas específicas. En mi opinión, sobrecargar a los estudiantes de información no garantiza su buen desempeño, ni siquiera que hagan el trabajo, y mucho menos que aprendan. Entonces, el aprendizaje flexible provee un conjunto de información que los alumnos eligen en una semana dada, y eso me parece importante”, explica Miller.

El profesor asigna lecturas y actividades para diferentes módulos. Sin embargo, la diferencia de su enfoque es que permite a los estudiantes escoger qué les gustaría leer y ver en cada módulo. De acuerdo con Miller, lo más probable es que los estudiantes terminen buscando otros materiales relacionados con la materia por simple curiosidad o interés.

“Brindar a los estudiantes la posibilidad de participar en lo que les apasiona ayuda a fortalecer su compromiso. Dejarlos decidir qué quieren revisar o escribir, por ejemplo, si prefieren una reseña de una película de su elección o una de la música que les interesa – realmente funciona”, explica Miller, y añade que sus estándares y objetivos de aprendizaje no cambian por el hecho de usar el enfoque flexible.

Asimismo, el formato en línea obliga al profesor a repensar su papel y a cambiar su enfoque centrado en el instructor a uno orientado al estudiante. “En este momento, al darme cuenta de eso, también cambié la forma en que dicto mi curso presencial”, dice Miller.

Otra evidencia de cómo los estudiantes están más comprometidos que nunca son los altos índices de participación en la evaluación del curso al final de año. Mientras que la universidad recibe una tasa de respuesta del 40% a las evaluaciones de los profesores por parte de los estudiantes en línea, la clase de Crítica de medios de Miller recibe una respuesta de aproximadamente 60% a las evaluaciones administradas por los profesores. “Pienso que se debe desarrollar la relación desde el inicio. Esa participación no se produce sólo al final del semestre, es algo continuo. Hacer la evaluación de fin de año es sólo otro medio para comunicarse conmigo”, opina Miller.

Seguimiento de la participación estudiantil con Blackboard Analytics for Learn

Miller usa Blackboard Analytics for Learn para dar seguimiento a la participación de los estudiantes en los foros de discusión del curso, en el foro ‘Pregunta al profesor’ y en las actividades de revisión por pares. Sorprendentemente, no menos del 100% de los estudiantes participaron en ambas actividades de revisión por pares, lo cual muestra su compromiso con la actividad de aprendizaje; en contraste, sólo el 80% participó en las discusiones generales en línea.

Por su parte, las opiniones de los estudiantes también mostraron el impacto del aprendizaje flexible combinado con el aprendizaje experiencial. En efecto, se hizo una comparación entre los datos de junio del 2014 (cuando el curso fue diseñado con base en los principios del aprendizaje experiencial) y octubre del 2017 (cuando se introdujeron los principios del aprendizaje flexible). El siguiente gráfico muestra los resultados del estudio:

¿Cuál fue el impacto de los enfoques de aprendizaje flexible y experiencial en las opiniones de los estudiantes?

Los estudiantes adjudicaron la mayor calificación a los siguientes puntos, lo cual muestra un incremento de sus opiniones positivas sobre el aprendizaje:

Claridad de expectativas del curso

Junio                2014 – 4,83/5
Octubre           2017 – 4,86/5

Disponibilidad percibida del instructor

Junio                2014 – 4,91/5
Octubre           2017 – 5,00/5

Utilidad percibida de las asignaciones del curso para el aprendizaje del estudiante

Junio                2014 – 4,52/5
Octubre           2017 – 4,57/5

Opinión de los estudiantes sobre si el instructor cubría aspectos importantes del curso

Junio                2014 – 4,48/5
Octubre           2017 – 4,86/5

Opiniones sobre el premio y el futuro del aprendizaje

Si bien Miller no esperaba recibir el premio Blackboard Catalyst, el profesor afirma estar honrado por el reconocimiento. “Comparto este premio con la Diseñadora instruccional senior de la George Mason University, Larisa Olesova, quien fue clave para el rediseño del curso presencial en uno en línea”, afirma Miller.

Miller, quien ya trabaja en el diseño de nuevos cursos, reflexiona sobre la necesidad de adoptar nuevos enfoques de aprendizaje para mantenerse actualizado y en sintonía con los alumnos. “Los estudiantes de hoy son completamente diferentes a los de hace diez años y necesitamos adaptarnos a sus circunstancias mediante un nuevo enfoque de aprendizaje. Creo que el mayor desafío es que se desenvuelven mucho más en un ambiente impulsado por las redes sociales. No se preocupan por leer un periódico impreso o ver noticias por la televisión, en cambio, obtienen mucha información a través de las redes sociales. El reto es incorporar no sólo nuevos medios, sino también las nuevas formas en que nuestros alumnos consumen información a través de esos medios. Y, finalmente, integrar incluso esas herramientas a la forma en que presentamos la información”, concluye Miller.

Notes:

Aprendizaje flexible y aprendizaje experiencial

El aprendizaje flexible es un enfoque facilitado por la tecnología y basado en pruebas que ofrece una amplia gama de materiales y oportunidades de aprendizaje adaptadas al ritmo de cada estudiante, y que a la vez busca retroalimentación estudiantil periódicamente para hacer ajustes a los cursos.

El aprendizaje experiencial, por su parte, es la filosofía de aprender haciendo, la cual ofrece un gran abanico de posibilidades a los estudiantes, tales como pasantías, estadías en el exterior, viajes de campo, aplicación clínica, educación cooperativa, becas, prácticas, aprendizaje de servicios, enseñanza de estudiantes y experiencias de voluntariado, entre otras.

 

Photos by: AFP – Taos Katopodis