Photo Patricia Ritschel-Trifilo, Director of Online at Wayland Baptist University

Diseño Universal para el Aprendizaje: adaptando la diversidad

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Este artículo fue publicado originalmente el 03/22/2018 en E-Learn Magazine. Lea la versión en inglés aquí

El Diseño Universal para el Aprendizaje ofrece contenidos, materiales e interacciones de curso accesibles que benefician a todos los estudiantes y crea experiencias de aprendizaje incluyentes. Su enfoque, mejora la participación estudiantil disminuyendo las barreras para el aprendizaje, y la configuración flexible de las clases permiten que todos los alumnos tengan la oportunidad de alcanzar el éxito.

Los estudiantes organizan la información y aprenden de diversas maneras, ya sea por diferencias de idioma o de cultura, por discapacidades sensoriales o de aprendizaje o incluso por preferencia y estilos propios, por ejemplo, al captar la información de manera más eficiente en modalidades visuales o auditivas en vez de con texto impreso. La neurociencia cognitiva expresa que el alumno promedio es perfecto para diseñar un programa promedio ideal, y este, es el concepto básico del que parte el Diseño Universal para el Aprendizaje: un conjunto de tres principios para desarrollar programas que creen metas, métodos, materiales y evaluaciones realistas y funcionales para todos.

De acuerdo con Patricia Ritschel-Trifilo, Directora del Departamento Online de la Wayland Baptist University (WBU), “las personas aprenden de diversas maneras y, dependiendo de la materia, cada uno puede elegir un método diferente de aprender durante los cursos”. En aras de reducir las barreras para el aprendizaje, es importante suministrar el apoyo apropiado y garantizar que la información sea equitativamente accesible para todos los alumnos presentando el mismo contenido en diferentes formatos. “Por ejemplo, si me gusta leer, puedo absorber muchos conocimientos a través de la lectura. Pero si tengo que poner baldosas en el piso de mi cocina, leer al respecto sería bueno, pero ver un video de cómo se hace sería más útil. Así, puedo combinar ambas informaciones y poner las baldosas con más eficiencia”, explica Trifilo.

Antes de volverse educadora e involucrarse con el diseño instruccional, Trifilo era especialista en neuroanatomía y estudiaba las rutas neuronales. En la actualidad, se dedica a capacitar profesores en Blackboard Learn y en pedagogía para cursos en línea con el objetivo de mejorar los cursos universitarios con la aplicación de los principios del UDL; Trifilo está encargada del campus de Plainview, así como de 12 campus virtuales externos, lo cual resulta en un sistema de hasta 1.000 profesores y más de 5.000 estudiantes.

La docente explica que parte de todas las habilidades y destrezas de cada individuo vienen dadas por la genética, pero también son definidas por la cultura y el ambiente. “Cuando naces, tienes una ruta o red neuronal que te permite asimilar una misma información a través de los cinco sentidos. Los hijos de músicos famosos suelen ser buenos tocando un instrumento, y los de atletas profesionales suelen ser buenos en los deportes. Puede no ser el mismo deporte que sus padres, pero suelen ser capaces de adquirir y desarrollar ciertas destrezas con base en el marco dentro del cual nacieron. Y luego, además, se ven expuestos a personas y situaciones que influyen en su forma de aprender”, aclara Trifilo.

Uno de los primeros trabajos de investigación de la experta fue sobre estilos de aprendizaje, donde estudió la noción de que, si les presentamos los materiales a los estudiantes de manera que les permita aprender con mayor facilidad, puedrán obtener mejores resultados. Para probar su tesis, dividió a 100 individuos en grupos experimentales y de control y los sometió a una prueba de Canfield para evaluar sus fortalezas de aprendizaje. Concentrándose en ocho estilos de aprendizaje, estudió a cada alumno del grupo experimental y determinó, con base en Canfield, cuál era su estilo de aprendizaje dominante, así como dos de sus estilos de aprendizaje subdominantes, a modo de alternativas.

“Les presentamos una clase en línea con todas las variedades de presentación de materiales y les pedimos al grupo experimental que aplicara su estilo de aprendizaje dominante seguido de los dos subdominantes y que luego tomara la evaluación al final. El grupo de control podía elegir cualquier tipo de material que quisieran y luego hacer la prueba, sin conocer cuáles eran sus estilos dominantes y subdominantes”, explica Trifilo. Los resultados mostraron que quienes siguieron el orden usando el estilo dominante primero y los dos subdominantes luego obtuvieron los resultados más altos en todas las pruebas. Los que utilizaron las tres opciones, pero no implementaron su estilo dominante obtuvieron resultados aceptables, pues aprobaron con los segundos puntajes más altos. La mayoría de los alumnos que eligieron uno de sus estilos subdominantes con otros dos métodos no dominantes o subdominantes reprobaron, y los que no siguieron ninguna de las rutas sugeridas reprobaron las evaluaciones. “Este experimento me demostró que existen distintas rutas para el aprendizaje y que es importante suministrar distintos materiales y maneras de adquirir conocimientos. Al mostrarle a los estudiantes cómo están aprendiendo y al darles la oportunidad de seguir sus rutas de aprendizaje principales, ellos, pueden ser mucho más exitosos”, comenta Trifilo.

El enfoque tradicional versus el UDL

Un programa diseñado para cubrir las necesidades de un alumno promedio imaginario no considera la variabilidad y excluye diversas habilidades, antecedentes y motivaciones. Por su parte, el marco del UDL cubre las cuatro partes del programa (metas institucionales, materiales, métodos y asignaciones) de manera integral, para lograr metas con retos apropiados que cubren las necesidades de todos los estudiantes.

El Diseño Universal para el Aprendizaje ofrece diversos medios de representación, expresión y participación, lo que ayuda a los alumnos que tienen problemas con otros escenarios, así como a aquellos que se beneficiarán de tener distintas opciones para elegir.

“Si se diseña un curso para el estudiante promedio, algunos estudiantes serán excelentes, la mayoría tendrá un desempeño razonable y algunos reprobarán. Esto se considera un aula de clase aceptable, pero yo no creo que eso sea el deber ser. En un aula con UDL, la oportunidad de aprender está al alcance de todos, así que la única razón por la que un alumno reprobaría es porque no tiene la iniciativa o la motivación para aprender”, declara Trifilo.

Implementar el Diseño Universal para el Aprendizaje en la WBU

Trifilo también es responsable de clases presenciales que utilizan un ambiente digital de aprendizaje, con el objetivo de ayudar a los instructores a ser más incluyentes y aumentar la participación estudiantil. Según la experta, el aspecto más importante y difícil de implementar el UDL fue el cambio cultural. “Presentar la idea de medios múltiples de representación, interacción y expresión fue un gran reto al principio. Cambiar la cultura no es tarea fácil, así que le dije a los instructores (cuando encontré resistencia) que agregaran un elemento, y luego otro si veían resultados positivos. Así, después de varios períodos, habían creado un curso de diseño universal”, expone Trifilo.

Los nuevos ingresos de la WBU reciben un curso de orientación donde deben tomar una prueba para determinar sus fortalezas para el aprendizaje. Esto les da una idea de cómo adquieren información, lo cual los ayuda a escoger entre los diversos medios a su disposición. “El estudiante debe tomar decisiones, pero eso es parte de la satisfacción: al sentir que tienen opciones y están a cargo de su aprendizaje; su compromiso y su éxito incrementan”, dice Trifilo.

En la actualidad, la WBU posee un área dedicada a la capacitación donde los profesores aprenden sobre las distintas herramientas de UDL a su disposición, cómo funcionan y ejemplos de cómo otros instructores las usan en sus aulas. “Los llamamos ‘ejemplos ejemplares’, donde los instructores pueden revisar una lección completa y ver qué hizo otro instructor para implementar el UDL en aras de obtener un resultado específico en su clase”, comenta Trifilo.

La tecnología y el UDL

La tecnología ha desempeñado un papel clave en la diseminación las prácticas de UDL, pues da a los estudiantes múltiples medios de representación, participación y expresión y permite una personalización programática más efectiva. “Nuestro crecimiento ha sido impresionante. Cuando empecé a enseñar en línea en 1995, venía de llevar cursos por correspondencia donde preparaba una asignación escrita y la enviaba por correo postal a los estudiantes, y ellos me la devolvían por el mismo medio”, recuerda Trifilo.

Sin embargo, con la llegada de la tecnología, la simple implementación de la tecnología en el aula no debería considerarse implementación del UDL. Muchas tecnologías tienen los mismos problemas de accesibilidad que las alternativas no tecnológicas, así que su uso debe estar planificado dentro del programa como un medio para lograr metas específicas, lo cual se logra aplicando los principios del UDL. En resumen, la tecnología no es sinónimo de UDL pero sí cumple un papel importante en su implementación.1

En la WBU, todas las clases presenciales tienen un componente de ambiente de aprendizaje que les otorga diversos recursos, y el sistema de gestión del aprendizaje estructura la enseñanza en beneficio del estudiante. “Muchos de nuestros instructores usan el ambiente virtual de aprendizaje (Blackboard Collaborate) en el aula para realizar presentaciones, porque conecta a los estudiantes y los une en un mismo sitio. Así, las horas de oficina se implementan para propiciar la interacción cara a cara entre estudiante e instructor. De esta manera, una herramienta abre la puerta a diversos tipos de participación que mejoran el aprendizaje, puesto que es un vehículo que permite a varias herramientas interactuar entre sí”, agrega Trifilo.

Para que el contenido sea incluyente se necesita buena navegabilidad, así como documentos estilizados con encabezados y tablas de contenidos que ayuden a los estudiantes a entender los materiales con mayor facilidad. “La tecnología puede facilitar mucho las cosas, pero debemos tener cuidado de no sobrecargar y confundir a los estudiantes. Ese es otro aspecto clave del UDL: asegurarse de elegir herramientas apropiadamente y evitar tener demasiadas opciones que lo vuelvan obsoleto”, explica Trifilo.

Cómo aplicar los principios del UDL para aumentar la participación

Enseñar y aprender cosas nuevas implica interacción física, emocional e intelectual, por lo cual el contenido debe ser accesible y significativo. El UDL ayuda a los profesores a incentivar la participación estudiantil dándoles elecciones y opciones acordes con sus necesidades y preferencias. Una de las tácticas principales es proveer materiales en distintos medios de representación, pero concentradas en tareas exigentes.

“Si se sube el estándar a un nivel lo suficientemente alto, los alumnos se ven desafiados y enfrentan un poco de dificultad, pero cuando llegan al nivel deseado se sienten motivados. El UDL les ayuda a alcanzar ese estándar, pero éste debe ser desafiante para ellos; así, cumplir esa meta les da satisfacción”, dice Trifilo. La experta cree que la amplia gama de herramientas disponibles como videos, pruebas cortas, audios, juegos, leyendas y lectores pueden utilizarse para aumentar la participación y hacer del aula algo más atractivo. “Es fácil para los estudiantes en línea tomarse las cosas a la ligera y hacer el mínimo de trabajo requerido, así que con el UDL debemos darles algo que les interese. Creo que los instructores que siguen el enfoque tradicional no conocen sobre los distintos estilos de aprendizaje, lo cual no constituye una situación de aprendizaje dinámica”, concluye Trifilo.

Evaluaciones

Las evaluaciones ayudan a los instructores a medir la eficiencia académica y, para ser realmente efectivas, deben evaluar el conocimiento relevante para metas específicas. Esto puede ser difícil de lograr si se le da el mismo examen a toda la clase. Además, ciertos tipos de evaluación son más difíciles para algunos estudiantes. Por ejemplo, las pruebas de selección múltiple pueden representar un reto, en especial para alumnos disléxicos. Así, el diseño programático universal provee opciones y ayuda a los instructores a considerar dichas opciones, incluyendo portafolios digitales, encuestas, presentaciones, juegos, rúbricas, entre muchos otros.2

Como estudiante, Trifilo vivió una experiencia que es un perfecto ejemplo de cómo el proveer múltiples medios de evaluación puede ayudar a los alumnos a tener éxito, puesto que la capacidad de trabajar con ciertos métodos puede confundirse con la evaluación de conocimientos y habilidades. “Cuando estaba en la universidad, estaba en un examen de química y estaba saliendo muy mal en las actividades de selección múltiple. Conocía el tema, pero cuando leía las posibles respuestas me confundía pues mi mente encontraba la manera de justificar más de una opción. Así que me acerqué a mi profesor y le pregunté al respecto. Me dijo: ‘¿Estás segura de que sabes?’ y comenzó a hacerme preguntas sobre los materiales de la prueba, y en efecto pude responderlas bien. Y ahí me dijo: ‘De verdad sí conoces el tema. ¿Por qué tienes problemas con la selección múltiple?’ Eso es exactamente lo que queremos evitar con nuestros estudiantes”, recuerda Trifilo. Así, las evaluaciones del UDL les permiten a los profesores observar si sus alumnos lograron sus metas, brindar apoyo para cubrir necesidades individuales y medir apropiadamente el progreso de los estudiantes.

Accesibilidad

La accesibilidad es un aspecto importante del Diseño Universal para el Aprendizaje y forma parte de su primer principio (múltiples medios de representación), segundo principio (expresión, entendida como la habilidad de permitirle a todos utilizar un ambiente de una manera amena y significativa) y tercer principio (participación). El UDL provee accesibilidad al incrementar la capacidad de uso de ambientes y tecnologías de aprendizaje al hacerlos más accesibles y cubrir los distintos estilos de aprendizaje. Con el fin de hacerla accesible, la información debe presentarse en diversas formas, como video, audio, texto y gráficos, entre otros, para asegurar que todos los estudiantes puedan acceder a información de contenidos.

“Somos una universidad religiosa y queremos que nuestros estudiantes sean buenos ciudadanos y contribuyan a sus comunidades. Esto implica el respeto al prójimo, así como a distintos talentos, maneras de aprender y opiniones. Este respeto puede cultivarse en el aula de clase, y esa es nuestra mejor práctica,” concluye Trifilo.

 

Sources:

1 National Center on Universal Design for Learning. (n.d.). UDL and Technology. Retrieved February 20, 2018, from http://www.udlcenter.org/aboutudl/udltechnology

2 Rose, D.H., and Meyer, A. (2002). Teaching every student in the digital age: Universal Design for Learning. Alexandria, VA: Association for Supervision and Curriculum Development. Retrieved February, 20, 2018, from http://www.ascd.org/publications/books/101042/chapters/Using-UDL-to-Accurately-Assess-Student-Progress.aspx

Photos by: AFP – Brad Tollefson