Photo Emily Willard, Learning Systems Manager, Australian College of Ministries.

Australian College of Ministries: enseñanza espiritual con Blackboard Open LMS

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Este artículo es una actualización de una historia originalmente publicada E-Learn en Nov. 11 de 2016. Lea la versión en inglés aquí  

Hace 20 años, el Australian College of Ministries (ACOM) pasó de ser una institución universitaria con base en un campus a una comunidad de aprendizaje en línea dinámica y flexible. En aras crear líderes cristianos para un mundo en rápida evolución, ACOM inscribe 600 alumnos en programas de pregrado y postgrado dictados con Blackboard Open LMS.

Estamos en el 2019, un año en el que la tecnología cambia todos los ámbitos de nuestras vidas. Ahora que los líderes espirituales de todas partes del mundo utilizan las redes sociales para compartir sus ideas, es muy viable que las instituciones utilicen el aprendizaje en línea para enseñar sobre el cristianismo y la espiritualidad. Esta es la meta del Australian College of Ministries: educar a sus alumnos sobre la fe cristiana, cómo ayudar a sus comunidades locales y cómo promover una espiritualidad sana por medio de clases como Desarrollo comunitario internacional y local y El trabajo personal de Cristo.

Una rozagante comunidad de aprendizaje en línea

ACOM ha sido una institución de enseñanza a distancia desde 1990. Antes que el aprendizaje en línea fuese una alternativa viable, el instituto imprimía los materiales de sus cursos y los enviaba por correo a los estudiantes. La primera razón por la cual sus directivos decidieron hacer el cambio a la educación en línea fue que esto permitiría al ACOM llegar a cualquier persona en Australia y en cualquier parte del mundo que tuviese un interés en los valores del centro educativo. La segunda razón fue un deseo de hacerle honor a su lema: “Tu iglesia es tu campus”, pues el instituto alienta a sus alumnos a participar activamente en su iglesia, hospital o refugio locales, con el fin de compartir su aprendizaje con su comunidad. Si los cursos exigieran asistencia a salón de clases, esto limitaría a los alumnos fuera de Sydney.

El objetivo del ACOM es el de establecer ministerios, por lo cual incluye actividades para estudiantes que podrían conducir a la prestación de un servicio comunitario, como ayudar en su iglesia, trabajar en una colecta de fondos o dentro de un salón de la comunidad. Los ministerios son una parte necesaria de cada disciplina, por lo cual la institución debe asegurar que el conocimiento adquirido por sus alumnos realmente sea utilizado para hacer un impacto y marcar una diferencia en cómo viven sus vidas.

La ACOM es miembro del consorcio educativo cristiano Sydney College of Divinity, y es reconocido por sus altos estándares educativos. Los profesores suben el contenido y material de lectura de sus cursos a la Blackboard Open LMS y sus alumnos pueden completar las clases a su propio ritmo. Como cualquier curso, los estudiantes deben cumplir con ciertas fechas de entrega; sin embargo, tienen la posibilidad de cursar hasta seis unidades al año y de tomarse el tiempo necesario para obtener sus estudios. En algún punto del trimestre, el profesor y estudiantes deben tener una facilitación de tres días, un retiro durante el cual se revisan varios temas vistos durante el curso, se analiza la terminología y se discute qué han aprendido los alumnos y qué significa lo aprendido para ellos.

Crear la mejor experiencia para los estudiantes

Según Emily Southwell, administradora de sistemas de ACOM, Blackboard Open LMS fue una excelente adición para la institución, pues le permitió llegar a más estudiantes y analizar si alguno no trabaja lo suficiente o si tienen problemas con sus asignaciones. Esto conlleva una mejor comunicación y una capacidad de ver el comportamiento estudiantil para saber cuándo ofrecer ayuda de manera oportuna. Asimismo, Blackboard Open LMS también permite que ACOM mantenga una biblioteca en línea donde puede almacenar materiales de curso y materiales adicionales que podrían interesar a sus estudiantes.

Southwell ha trabajado en ACOM desde hace seis años, y ahora es la encargada de administrar el contenido y datos de los estudiantes con Blackboard Open LMS. “También trabajo con los desarrolladores de contenido para idear maneras de garantizar la mejor experiencia para nuestros alumnos”. La administradora afirma que recomendaría Blackboard Open LMS a otras instituciones sin ninguna duda. “Blackboard Open LMS se encarga de todas las complejidades de alojar un ambiente de aprendizaje digital. Ellos agregan mejoras a nuestro sitio, gestionan la seguridad y almacenamiento, y si tenemos alguna falla o si necesitamos ayuda, el equipo de soporte de Blackboard Open LMS es muy paciente y eficiente”.

La administradora de sistemas de aprendizaje dice que en ACOM están plenamente conscientes de que poseer una plataforma de calidad no determina la calidad del aprendizaje de sus alumnos. Según Southwell, mientras Blackboard se ocupa de todos los aspectos “tras bambalinas” del ambiente de aprendizaje digital, su equipo puede concentrarse en lo que es realmente importante: la experiencia educativa. “Siempre estamos en búsqueda de maneras de mejorar la experiencia educativa. Blackboard nos deja libertad a mi equipo y a mí para jugar con el LMS y desarrollar nuevas maneras de gestionar el progreso de los alumnos y la presentación del contenido”, explica Southwell.

Lo que importa es crear una conexión

Southwell relata que la mayor parte de los alumnos que deciden inscribirse en la ACOM lo hacen por un deseo de crear una conexión real y profunda o encontrar respuestas necesarias para entender mejor su espiritualidad; más que una manera para ganar dinero, es un estilo vida. Muchos de sus alumnos son bastante jóvenes, pero también hay estudiantes maduros quienes han alcanzado un punto en sus vidas donde buscan respuestas específicas o desean aprender sobre aspectos de su vida de los que no aprendieron en su juventud. Los alumnos se pueden inscribir en cuatro especializaciones: Estudios bíblicos, Vida cristiana y ministerio, Humanidades y la tradición cristiana, y Teología. Adicionalmente, la ACOM desarrolló recientemente nuevos programas para cubrir las necesidades de estudiantes potenciales, incluyendo un Diploma de Ministerio y una Maestría en Liderazgo.

Hay algunos requisitos mínimos de capacitación espiritual obligatorios para todos los estudiantes, pues es en estas capacitaciones que la ACOM ve cómo sus alumnos responden a lo que aprenden y si en efecto tiene un impacto positivo en sus vidas. Los estudiantes pueden elegir otras disciplinas dependiendo de sus intereses, pero también existen créditos gratis gracias a los cuales, por ejemplo, un alumno especializado en la Biblia con interés en liderazgo puede tomar cursos relacionados con ese tema. Los Administradores de Participación Estudiantil están disponibles para motivar a aquellos alumnos que se retrasen o a quienes no les esté yendo bien, así como a guiarlos hacia sus metas e intereses.

Southwell no cree que haya fricción entre la religión y la tecnología. Sin embargo, tiene una cita en su escritorio que dice: “El aprendizaje necesita que los humanos seamos curiosos, que interactuemos, probemos, definamos, discutamos, tengamos esperanza y rechacemos. La tecnología no puede hacer eso por sí misma”. Entonces, aunque es una herramienta muy útil, ella cree que no es todo en lo que se apoyan. Para ACOM, la clave está en equilibrar las dos.

Foto: AFP Wendell Teodoro