Los beneficios del aprendizaje personalizado se conocen y aplican desde hace cientos de años. Si bien no es un enfoque que se haya originado recientemente, la personalización resulta cada vez más importante. ¿Por qué ahora? En primer lugar, se debe a que el número de alumnos en una clase, física o virtual, está aumentando, por lo que es común tener cientos de alumnos siguiendo una conferencia en cualquier momento. Y con este aumento, la diversidad de los antecedentes de los alumnos y las necesidades de estos también se amplían.

En segundo lugar, se debe a que la educación cada vez se centra más en los alumnos. La enseñanza generalizada no se adecua a todos los alumnos, por lo que la enseñanza (y, a su vez, el aprendizaje) debe adaptarse al alumno de forma individual, no a la inversa.

Pero, ¿Cómo sería posible satisfacer esas diversas necesidades para apoyar a cada alumno de forma individual en el logro de los mejores resultados posibles? El Aprendizaje Adaptativo podría ser la solución.

Hay dos formas de introducir al estudiante el Aprendizaje Adaptativo:

  1. Cuando dentro del entorno de aprendizaje se le presentan a un alumno las capacidades de adaptar qué actividad o contenido (y en qué momento) con base en determinadas características del alumno. En este caso, el entorno de aprendizaje controla la adaptividad de la enseñanza y el aprendizaje.
  1. Cuando a los alumnos se les permite elegir sus actividades de aprendizaje y su secuencia con base en sus preferencias personales. Aquí el alumno se encuentra en control de la adaptabilidad del aprendizaje.

Tanto la adaptividad como la adaptabilidad tienen como objetivo ofrecer aprendizaje personalizado y los mejores resultados se logran con una mezcla de estos dos enfoques.

Por ejemplo, pensemos en algunos factores que el entorno de aprendizaje puede tener en cuenta para personalizar el aprendizaje:

  • Conocimiento previo
  • Nivel de participación en el curso
  • Rendimiento medido a través de resultados de pruebas o trabajo en clase

Estos factores se pueden usar para programar previamente los tipos y las secuencias de las actividades de aprendizaje. La programación puede ser lo suficientemente sofisticada para detectar cambios en el comportamiento de los alumnos en el camino y ofrecer diferentes rutas de aprendizaje. Además, podríamos agregar herramientas para que los alumnos puedan personalizar aún más su aprendizaje. Una opción podría ser la selección de una variedad de formas de estudio, por ejemplo, el uso de navegación lineal del material del curso o el uso de un enfoque de conceptos relacionados. Otra opción podría ser la capacidad de elegir con quién trabajar en su grupo de colegas y cómo, dónde y cuándo colaborar. Aquí es donde la tecnología definitivamente puede ayudar a que los alumnos personalicen su aprendizaje.
El Aprendizaje Adaptativo, si bien aumenta la participación de los alumnos, no cubre todas sus necesidades. La interacción personal de forma presencial con los profesores sigue siendo muy buscada por los alumnos, especialmente cuando se trata de recibir comentarios sobre su trabajo. El mayor nivel de insatisfacción por parte del alumno generalmente tiene que ver con la evaluación y los comentarios. Incluso cuando los comentarios se proporcionan escritos a mano o en línea, algunos estudiantes aún prefieren recibir los comentarios en persona. Pero, ¿Cómo se puede lograr esto de una forma práctica en clases con más de 400 alumnos?

Nuevamente, la tecnología, esta vez en forma de análisis de aprendizaje, puede desempeñar un papel clave para minimizar el riesgo de que los alumnos se desmotiven debido a la percepción de la falta de suficiente atención individual. El análisis de riesgos automatizado, que se ejecuta en segundo plano para examinar el desempeño actual de los alumnos y la probabilidad de desempeño y participación en el corto a mediano plazo, ofrece otra manera para que los profesores y tutores detecten a los alumnos que necesitan mayor atención en cualquier momento, haciendo que sea más práctico ocuparse de dichos alumnos en riesgo de manera oportuna y ofrecerles atención individual.

Cada vez más marcos educativos nacionales, como el Marco de Excelencia en la Enseñanza en el Reino Unido, ubican al alumno en el corazón del sistema. Es un deber de todas las instituciones encontrar formas de personalizar el aprendizaje del alumno y maximizar las posibilidades de éxito.

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